Glándula tiroides

La glándula tiroides es una glándula endocrina, debajo de la nuez de Adán junto al cartílago tiroides sobre la tráquea. Pesa entre 15 y 30 gramos en el adulto, formada por dos lóbulos conectados por el istmo en forma de mariposa, de color gris rosada. Se sitúa en la parte frontal del cuello a la altura de las vértebras C5 y T1, junto al cartílago tiroides, yace sobre la tráquea que rodea y está rodeada por la musculatura pretiroidea, el músculo platisma del cuello, el tejido subcutáneo y la piel. Durante el proceso de la deglución la glándula tiroides se mueve.

La tiroides participa en la producción de hormonas, especialmente la tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Regulan el metabolismo basal y afectan al crecimiento y grado de funcionalidad de otros sistemas del organismo. El yodo es un componente esencial tanto para la T3 como para la T4. Las glándulas paratiroides ubicadas en la cara posterior de la tiroides sintetizan la hormona paratohormona que juega un papel importante en la homeostasis del calcio. La tiroides es controlada por el hipotálamo y la glándula pituitaria o hipófisis.

La síntesis hormonal está regulada enzimáticamente y precisa de yodo, que se obtiene de la dieta. Cuando la concentración de yodo es superior a la ingesta requerida se inhibe la formación tanto de T4 como de T3, efecto de Wolff-Chaikoff. La liberación de hormonas está dada por la concentración de T4 en sangre, cuando es baja se libera TSH que promueve la liberación de T4 y T3 a la circulación. Las hormonas circulan por la sangre unidas a proteínas, la más importante es la globulina transportadora de tiroxina. La hormona estimulante de la tiroides (TSH) actúa sobre todos los procesos que controlan la síntesis y liberación de la hormona tiroidea, también actúa aumentando la celularidad y vascularización de la glándula. La TSH está regulada por la concentración de la hormona tiroidea libre en sangre periférica por un mecanismo de retroalimentación negativa que ejercen las hormonas tiroideas sobre la hipófisis, aunque también por factores hipotalámicos como la TRH.

Las hormonas tiroideas tienen efectos sobre casi todos los tejidos del organismo. Aumentan la termogénesis y el consumo de oxígeno, son necesarias para la síntesis de muchas proteínas, son esenciales en los periodos de crecimiento y para la organogénesis del sistema nervioso central. Influyen sobre el metabolismo de hidratos de carbono y lípidos. La T4 se convierte en T3 en los tejidos periféricos. La T4 constituye el 93% de las hormonas metabólicamente activas y la T3 el 7%.

La T4 tiene 2 efectos en el cuerpo:

  1. Control de la producción de energía en el cuerpo; Mantiene la tasa metabólica basal a un nivel normal.
  2. Durante los años de crecimiento; Hace que los tejidos vayan tomando la forma apropiada a medida que van creciendo.

La glándula tiroides es irrigada por 4 arterias:

  • Dos arterias tiroidea superior, la primera ramificación de la arteria carótida externa.
  • Dos arterias tiroidea inferior, que se deriva de la arteria subclavia.

Ambas forman una anastomosis dentro de la glándula para una circulación entre la arteria subclavia y la carótida externa.

Hay 3 venas principales que drenan la tiroides, las venas tiroideas superiores, medias e inferiores que desembocan en las venas yugulares internas, formando un rico plexo alrededor de la glándula. Las superiores y medias drenan en la vena yugular interna y las inferiores drenan al tronco braquiocefálico.

PATOLOGÍAS DE LA GLÁNDULA TIROIDES.

  1. HIPERTIROIDISMO: Consecuencia de una hiperplasia (bocio tóxico) de la glándula a causa de una secreción excesiva de TSH o bien a la estimulación de la tiroides por TSI (inmunoglobulina tiroestimulante), que son anticuerpos que se unen a los mismos receptores que lo haría la TSH, por lo que la glándula sufre una estimulación muy intensa que causa el hipertiroidismo. La tirotoxicosis (intoxicación por hormonas tiroideas) es el síndrome debido a una excesiva acción de las hormonas tiroideas sobre el organismo, este exceso de hormonas circulantes puede deberse a una hiperfunción del tiroides, a producción ectópica de hormonas o a una ingesta exógena excesiva de hormonas.
  2. HIPERSECRECIÓN: Origina el bocio exoftálmico que produce un aumento del tamaño de las glándulas a expensas del tejido noble que produce la hormona, se traduce en una tumoración en la parte anterior del cuello, que se denomina bocio. También produce exoftalmia que le da al individuo aspecto de ojos saltones. Por un exceso de esta hormona se produce un aumento en el catabolismo, delgadez y problemas cardíacos entre otros.
  3. HIPOSECRECIÓN: Si el individuo es adulto y se le produce un mixedema, acúmulo de líquidos en tejido subcutáneo, que hincha la piel como consecuencia de un cúmulo de agua en ella. Otros problemas pueden ser la reducción del metabolismo, obesidad, ojos hundidos, depresión nerviosa, descenso de la actividad cardíaca,…. Se acompaña en ocasiones por un aumento de tamaño en la glándula, pero a expensas del tejido intersticial, que se denomina bocio típico. En los jóvenes una carencia produce cretinismo, caracterizado por la detención del crecimiento, deficiencia mental, imposibilidad del desarrollo sexual, piel rugosa, mixedema u obesidad.
  4. HIPOTIROIDISMO: La causa más frecuente en la actualidad es la presencia de anticuerpos antitiroídeos que atacan a la tiroides y disminuyen la producción de hormonas tiroídeas, y se llama enfermedad de Hashimoto. Anteriormente la causa más frecuente era la deficiencia de yodo, pero desapareció con la sal yodada. Tiene un cuadro clínico de fatigabilidad fácil, cansancio, retención de líquido, lentitud mental, aumento de peso, y en casos avanzados puede tener edema generalizado, voz ronca y caída de cabello. También puede asociarse a estados depresivos. El diagnóstico se hace a través de la evaluación clínica por el endocrino y el análisis de la hormona tiroestimulante (TSH), T3 y T4, y es recomendable también la determinación de anticuerpos antitiroideos. El tratamiento es levotiroxina por vía oral. Y el paciente debe controlarse periódicamente con un análisis para determinar la necesidad de modificar la dosificación de la medicación.
  5. BOCIO: La tiroides aumenta de tamaño, puede llegar a pesar más de 1 kg. Se puede deber a;

• Estimulación excesiva por la TSH, que origina en principio un bocio difuso, pero una estimulación crónica puede llevar a un bocio multinodular. El

bocio endémico es debido a la deficiencia de yodo en la dieta.

• Estimulación por inmunoglobulinas que se unen al receptor tiroideo de la TSH, provocando lo mismo que un exceso de TSH.

• Crecimiento autónomo de las células foliculares.

• El tiroides puede aumentar por causas inflamatorias (tiroiditis), infiltrantes (amiloidosis), tumorales (metástasis) o porque aparecen otras lesiones

ocupantes de espacio (hemorragias, quistes, etc).

Según la causa que lo produzca el bocio puede se normofuncionante, hipofuncionante o hiperfuncionante. El tiroides al crecer provoca trastornos en la vía respiratoria, digestiva o nerviosa.

CASO REAL DE BOCIO NODULAR DE TIROIDES.

Ésta es mi experiencia personal con el bocio nodular de tiroides, todo comenzó un día cuando en cuestión de unas horas me salió un bulto en la zona baja derecha del cuello, parecía que se me había inflamado un ganglio linfático, pero comprobé que no era éso, ya que se movía arriba y abajo a la vez que tragaba. Acudí a mi médico de cabecera, el cual me confirmó que lo que yo tenía era un nódulo tiroideo, que por su forma, lisa y redondeada, y textura blanda, debía ser benigno. Me mando a realizarme una analítica de hormonas tiroideas y una ecografía del cuello para verificar si sólamente tenía un nódulo o tenía más. En la analítica todos los resultados estaban dentro de sus valores normales, y en la ecografía se vió que tenía un nódulo en el lóbulo tiroideo derecho de 4,3 centímetros de diámetro y otro nódulo en el lóbulo tiroideo izquierdo de 11 milímetros de diámetro, ambos con características de baja sospecha de malignidad. El propio radiólogo que me hizo la ecografía me solicitó una punción ecodirigida del nódulo más grande, por aspiración con aguja fina guiada por eco, cogieron 6 extensiones que analizaron y diagnosticaron que era benigno de categoría II (bocio coloide). Estos resultados me los dió mi médico de cabecera, el cual me dijo que como era benigno no me lo iban a extilpar, que me tenía que quedar con el nódulo como estaba. Dos semanas después acudí a mi médico de cabecera de nuevo, porque tenía molestias, ya que se me inflamaba la zona de vez en cuando, y siempre tenía un bulto en el cuello del tamaño de una pelotita de golf. Mi médico consulto con un otorrino y éste le indicó que me remitiese al endocrino, lo cual hizo. El endocrino, tras ver las pruebas que me habían realizado, me comunicó que yo entraba dentro de los supuestos para la extracción obligatoria del nódulo, por tamaño del mismo y por mi edad, y puso en marcha el proceso para una tiroidectomía total (extracción de toda la tiroides), ya que tenía nódulos en ambos lóbulos de la tiroides, remitiéndome al cirujano. El cirujano solicita las pruebas que necesita para operarme, analítica de coagulación, fibrolaringoscopia flexible (para ver las cuerdas vocales) y el anestesista, tras ésto me realizó la tiroidectomía total por bocio, en la que se esmeraron durante 2 horas y media, tras lo cual me llevaron a reanimación durante 6 horas, y de ahí a mi habitación, con 2 drenajes, uno izquierdo y otro derecho.

Mi recuperación fue muy rápida, me dieron el alta al día siguiente de la operación después de comer, tras quitarme los drenajes a mitad de la mañana y cubrirme la herida con gasa. Puesto que a primera hora de la mañana me extrajeron sangre para realizarme un análisis de los niveles de calcio y salieron dentro de los valores normales.

Lo normal es estar 2 días ingresada por esta operación, al mantenerse los niveles de calcio en valores normales, pero si hay una caída en dichos valores te tendrás que quedar ingresada una semana mínimo hasta recuperar y mantener dichos niveles cálcicos.

Yo no tuve ninguna complicación postoperatoria, mis niveles de calcio se mantuvieron en sus valores normales y mis cuerdas vocales no se vieron afectadas, lo único que me molestaba eran las grapas de la operación que me tiraban un poquito.

Tuve que realizarme curas días alternos, y a los 5 días de la operación me retiraron las grapas y me pusieron puntos de aproximación, los cuales me quitaron 2 días después. Y en ese momento comencé a aplicarme un parche de silicona para mejorar la cicatrización y posteriormente un gel de silicona, debido a que cuando comenzó el calor el parche me provocó una leve reacción alérgica.

Al mes de la operación.

Tras la tiroidectomía tendré que tomar tiroxina según mi peso de por vida, un comprimido al día media hora antes del desayuno.

 

Autor entrada: Rocío Samper

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *